“Spelling bee", Valentina Rojas Mercier
…Un día de febrero cualquiera empezó todo, cuando mi profesora de inglés me envió un correo diciendo que había un concurso de Spelling bee. Cuando me dijo los premios, obviamente me emocioné, ganaba un viaje a NYC todo pagado para concursar en el mundial. Tuve mucha determinación y practique mucho, y a pesar de que tuve momentos en los que no creí que iba a ganar, finalmente me decidí totalmente a conseguir el primer premio, sin dejar de lado la posibilidad de no ganarlo, pero confiando mucho en mis habilidades y el apoyo total de mi familia y amigos. Finalmente llegó el momento esperado y a pesar de que los nervios me carcomían, conseguí lo que quería, estaba muy contenta y también lo estaba mi mamá, que me acompañó en el viaje, simplemente fue como un sueño hecho realidad ir a NYC. Mi papa mandaba correos como loco organizando todo, y yo lo único que quería era irme, hasta agregué a todos los demás concursantes a facebook, lo que fue un alivio ya que nos apoyábamos mutuamente todos, incluso antes del concurso, habían muy buenas vibras. No podía dormir de ganas de subirme al avión. En el aeropuerto me despedí muy contenta, sabiendo que la iba a pasar excelente en mi destino. Al llegar me recibieron los representantes de Franklin, la empresa organizadora del concurso en conjunto con TESOL. Fueron muy simpáticos conmigo desde el día 1, haciéndome sentir ya ganadora en cada momento. Afortunadamente llegué al Aeropuerto de New Jersey, ciudad contigua a New York, y en camino a esta ciudad tuve una vista panorámica hermosa del lugar, no me lo podía creer hasta que me fui. El Hotel era completamente hermoso, muy lujoso y todo, pero lejos lo mejor es que quedaba al frente de Central Park y a 4 cuadras del Times Square. Mi mama y yo ni siquiera descansamos un momento, al llegar al hotel nos cambiamos de ropa y salimos a pasear, el clima era muy distinto al de Chile en verano, era muy húmedo. Visitamos muchos lugares, desde el Empire State y el Central Park, hasta la Zona Cero. A pesar de que todo era muy caro, comíamos muy rico e intentábamos aprovechar lo más posible el día. El primer día que llegamos, no había nada organizado en el itinerario de actividades que nos envió Franklin, y yo estaba muy ansiosa de conocer en persona a todos los que conocí por Internet, incluso pude reconocer a varios de ellos en el hotel el día que llegamos, lo que me dio mucho gusto, ya que fueron todos muy simpáticos conmigo. Este día me dieron un bolso muy grande con la polera del concurso, un aparato electrónico para practicar, un diccionario pequeño, un talonero y unos lápices, lo que aun conservo muy bien guardado. Los organizadores del concurso eran muy amables conmigo, siempre recalcaban mi personalidad, porque la verdad, según yo, los chilenos tenemos mucha personalidad, y no cambie en ningún momento, mientras los demás eran muy tímidos. Luego de muchos paseos para conocer la ciudad en el día, nos acostamos para en la mañana ir a un desayuno a conocer a todos, este era el día del tours que nos tenían organizados. Estaba muy nerviosa, pero llegue al desayuno muy feliz y los conocí a todos, contándonos muchas cosas sobre nuestras culturas y organizando salidas. En el tour, fuimos a lugares muy famosos, como las naciones unidas, la zona cero, vimos la estatua de la libertad desde lejos, el Empire State, y muchos otros lugares. Luego fuimos a almorzar a Bubba Gump, restauran temático de Forrest Gump en el Times Square y luego a cenar en el Hard Rock Café. Aquí me uní mucho a los amigos que hice allá, con los que hablo casi diariamente ahora. El día siguiente era la competencia, estábamos muy nerviosos. Este día tomamos desayuno en el hotel, y también almorzamos en el, unas horas antes del concurso. Cuando llego la hora, nos relajamos un poco y nos dimos a cada uno mucha suerte, deseándonos lo mejor. A pesar de que di lo mejor de mi, lamentablemente no pude ganar el concurso, pero otros de mis amigos sacaron lugares, y estábamos muy felices por ellos, éramos todos muy buenos competidores, y nos lo repetían todo el tiempo. El día siguiente, entre risas y penas era el día de regresar a nuestros países. A pesar de no haber sacado un lugar, gane mas que eso, gane muchas cosas, experiencias, amigos, buenos recuerdos y muchas cosas mas, y a pesar de que no pude estar todo el tiempo que hubiera querido, lo aproveche al máximo. El consejo que le doy a todos es que se metan en el mundo de otros idiomas, no tan solo el inglés, ya que abre muchísimas puertas, como la que me abrió a mi. De verdad una experiencia inigualable.
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